viernes 29 de febrero de 2008
"RISOTADAS": 3 de marzo de 2008
Contaba el repescado Sinclair que en algunos garitos petroleros, entre vaho de alcohol de ferroviario y fritanga de huevo entre torreznos (“criaturas envueltas en pañales”), colgaban carteles con mensajes estilo “no pongan peros al café, porque tarde o temprano también serán ustedes débiles” o “tenemos un contrato con el banco: ellos no expenden sopa ni nosotros aceptamos cheques”. Piénselo: si en los durísimos años de principio de siglo XX en la América profunda, algunos encallecidos paisanos sacaban, además de oro negro, pepitas de ironía tan labradas como éstas (hay que fiarse del “Zola de América”), ¿por qué demonios la televisión actual, boyante y vanguardista, está regida por caras largas, ojos esquivos y cajas destempladas? Lo de la campaña electoral no cuela, a pesar de que la niña de Rajoy tiene más guasa que el chiste de la vaca. Ni siquiera una alegría generalizada como el Oscar de Bardem se libra de provocar enconados debates sobre si menta más a la patria azul que a la madre roja en su discurso. También es verdad que muchos chascarrillos tienen fecha de caducidad, como les pasa a las segundas temporadas de “Big Love”, “Kyle XY” o “Héroes”. Gran síntoma de inteligencia es reciclar la basura en buen humor, ya se sabe: Berto, Follonero, “Sé lo que hicisteis” (“con premios no hay paraíso”, según sus detractores) o esa imagen de Buenafuente y Wyoming, carcajeándose como Newman y Robbins en “El gran salto” ante sus lujosos trenes de vida. Pues eso: relájate y disfruta.
viernes 15 de febrero de 2008
"TELE TIRANA": 18 de febrero de 2008
Sí, vamos, de Albania capital, según idea enrevesada y genial de Álex de la Iglesia, cuya infancia quedó marcada por esas imágenes de pop revenido y cruda psicodelia, entre los decorados “caligarescos” de Chicho y los jingles de Bacharach, que escupía la televisión tardofranquista, y que dieron paso a algo mucho más perverso: los lobotomizados tonos sepia y celofán de los dibujos checos del niño que pierde su globo y demás escalofríos catódicos francamente desubicados y chungos. Como si de una película de ciencia-ficción de los 50 se tratase, hay indicios de que esa época y ese concepto chiripitifláutico puede planear reconquistar las parrillas. Véase el ejercicio de propósito de enmienda de Telecinco al autofustigarse en “Hormigas blancas” con “Las noches de tal y tal”, único caso en la zoología moderna de una ballena que tenía como mascota a un caballo. O, más claramente, la terrible horda de políticos en precampaña que sienten la necesidad de hacerse los graciosos tiroleses ante cualquier micrófono, plató o debate que localicen. Algunos sonríen como matemáticas de conjuntos o compadrean patéticamene con el showman. Chungo, sí. Y aún queda lo mejor: los espacios gratuitos electorales, enigmas subjuntivos de otra dimensión. Tele Tirana avanza. Vigilen las cloacas. Post data, la RTSH, televisión pública albanesa, sigue anclada en los eones con su Festivali O Këngës, antesala de Eurovisión, donde igual compite nuestro “chiki-friki” (Rajoy dixit). ¿Ven cómo está todo conectado?
viernes 1 de febrero de 2008
"MIAU Y GUAU": 4 de febrero de 2008
En uno de los incomparables y deliciosos relatos de “Humor y Horror” (la doble hache de su nombre de pila) de Saki, por fin reeditados en edición de bolsillo tras tres tristes décadas de ostracismo literario, se detalla la rocambolesca historia de Tobermory, un gato de inmejorable cuna social y científica convertido en el primer animal que aprendió el “arte del habla humana”. Sin embargo, este milagro casi le cuesta una o varias de sus vidas, ya que el bicho no hacía más que largar chismes y cotilleos de alcoba en plenas reuniones del círculo de amigos de sus dueños sin el menor pudor o vergüenza. Había nacido el primer tertuliano del corazón. Además, ya se sabe que para otros autores los gatos son la reencarnación animal del diablo, así que miel sobre hojuelas. Solo desde la preclara y profética ironía de Saki, cuyas últimas palabras antes de caer fulminado por un obús en 1916 fueron: “Apagad ese maldito cigarrillo”, se puede entender el cambalache que sigue viviendo la zona gonadal del electrodoméstico televisivo: es altamente inconveniente que algunos animales posean el don del habla. Felinos como “Mermelada” (qepd), borriquillos como los de “El ventilador” o hasta dinosaurios como Saritísima (¿o era su doble para escenas peligrosas?) en el último “Hormigas blancas”. Visto lo visto, casi me quedo con los graciosos mapaches ochenteros de “Peta Zetas”, que no hacen mal a nadie (a veces a la vista) y tampoco gritan tanto (Fuentes gana a Corbacho en decibelios). Y eso que servidor era más del Commodore que del Spectrum.
viernes 18 de enero de 2008
"REFLEJOS": 21 de enero de 2008
Por lo visto, lo primero que pidió “El solitario” nada más cerrarse la puerta de su celda fue un televisor para ver su biopic en Antena 3. Le importaba un pimiento preparar el juicio o meditar su negro futuro: sólo bebía los vientos por ver cómo había quedado reflejadas sus gestas e inquinas. Antes se decía que si no salías en la tele no eras nadie. Ahora, la cosa se complica: no te crees a ti mismo hasta que no ves tu propia fotocopia, coloreada y ampliada, en la gran pantalla. Da igual si te has chupado cinco años de carrera y otros tantos de meritoriaje, no eres escritor hasta que no has tenido fantasías sexuales mostrencas como en “Californication”, ni abogado para todo hasta que no te topas con la familia pijo-Monster de “Sexy Money” (ninguna serie donde sale Peter Bogdanovich de cameo puede ser mala). ¿Cuántos médicos de la seguridad social sólo afianzan su juramento hipocrático dejándose barba y cojera como House? ¿Cuántos padres notan que les falta algo si sus hijos no son los galopines de “Supernanny” o “SOS Adolescentes”? De ahí tanto casting y hormigas blancas. Incluso algún colega crítico de cine está en plena crisis de personalidad pues, tras lustros autoconvenciéndose de que es como Antonio Gasset, ahora está obligado a ponerse peluca rubia atómica y mutar en Cayetana Guillén Cuervo. “Yo es otro”, decía Rimbaud. Más bien “yo es ella”: la televisión, la bicha perversa. Y que algunos la llamen “caja tonta”...
martes 8 de enero de 2008
"FITI ES SUECO": 9 de enero 2008
Quizá solo la blogosfera supera a la televisión como soporte recio para colgar intrigas peregrinas, conspiraciones pilladas con alfileres o cuchicheos secretistas sobre temas tan apasionantes como si en el buffet de Nochebuena de la Familia Real había mortadela con aceitunas. Dice un amigo algo vehemente que, para tanta tontería, solo hay una medicina: kalashnikov barato. Un remedio algo brusco pero interesante, siempre que no se haya visto el esclarecedor y estremecedor documental de Cuatro “¡Papi, cómprame un kalashnikov!” sobre esos destripaterrones yanquis que regalan a sus niños un cañón por su Primera Comunión. Porque, con esto de las conspiraciones, todo es ponerse y echarle imaginación. Por ejemplo, ¿alguien duda de la conexión entre “Los Serrano” y el cine de Ingmar Bergman? Si está cantado: el patriarca (Resines) debutó en “Ópera prima” junto a Fernando Trueba, que rodó “El sueño del mono loco” con Jeff Goldblum, quien salía unos segunditos en “Annie Hall”, película de Woody Allen, fan fatal de Bergman. Además, su hermanísimo (Bonilla) dirigió en “El oro de Moscú” a Landa, que en “Sinatra” coincidió con Ciges, guarda en “Matador”, donde hacía de florista Bibiana Fernández, antes Bibi Andersen en honor a la musa del sueco. De poste, Fiti (Molero) rodó “Eso” con Colomo, que en “Al sur de Granada” dirigió a Willy Toledo, también presente en “Intacto”, filme protagonizado por Max Von Sydow, actor fetiche de don Ingmar. ¿Sí o sí? Santa Justa le pega el séptimo sello a cualquiera. Quien no llena portadas o mesas camilla es porque no quiere.
viernes 4 de enero de 2008
"TAPONES LEJANOS": 7 de enero 2008
Recopilemos: estaban las uvas-comecocos, lo del día del dominó, los mil y un zappings recauchutados, el de la capa de Batman, la del vestidito de princesa Leia... Pero ha faltado algo en la televisión mazapanera de estas últimas semanas. Un detalle que ya lleva unos cuantos años sin comerse el turrón: el Torneo de Navidad. Uno es acérrimo del Estu (en 2008 a remontar, toreros), pero recuerda y celebra con nostalgia tintineante algunas de las gestas vividas y retrasmitidas desde el pabellón del Real Madri$ (digo, Madrid): malabaristas y guerreros exóticos, debuts de jóvenes prodigiosos como Bodiroga, Kirilenko o Pep Cargol (“futurible NBA”, nunca lo olvidaré), el mítico tablero hecho añicos en el 84 por un zangolotino Sabonis ante el intento de tapón de Del Corral... Pero, sobre todo, el Torneo de Navidad era la celebración festiva de un deporte, el baloncesto, con vocación catódica de sanote hermano mayor, no como el fútbol, una especie de padre borracho que por esas fechas se lía con ridículas selecciones autonómicas y politicastras. Quizá por eso siga siendo recordado y homenajeado en múltiples foros y blogs, como el fetén de Antonio Rodríguez desde Digital +. El deporte en estado puro, romántico y poético, rebañado tímidamente en ese bello partido de la NHL al aire libre y nevado que echaron hace poco. Ya, no es lo mismo pero a falta de pan... Suerte tuviste de que te guardaran un cachito del tablero noqueado por el gigante lituano, Martín Tello. El pastón que valdrá en eBay.
viernes 28 de diciembre de 2007
"MODESTIA DESTRONADA": 30 diciembre 2008
En uno de los relatos de sus “Exploradores del abismo”, Vila-Matas descubre a la encarnación de la modestia en la figura de una pasajera de un autobús barcelonés que se refine por móvil como “ni guapa ni fea”. Ni que decir tiene que la televisión puede pecar de muchas cosas, pero nunca de ausencia de vanidad. El autobombo a veces adquiere proporciones de profundo alipori, como esos clips invasores (nada de subliminares) que se cuelan por la rendija de cualquier programa como los virus informáticos que profetizó John Brunner en “El jinete de la onda de choque”. Uno de los últimos y más machacones, el de ese “Robin Hood” de La Sexta que tiene una pinta de comedieta de Mel Brooks o versión porno con Ron Jeremy en calzas que tira para atrás. ¿No caen en la cuenta de que las expectativas creadas con tanto bombardeo cabreante se pueden volver en su contra a las primeras o segundas de cambio, como sucedió con las miles de multicolores cagarrutas de “Gominolas”? Así, casi es preferible la figura del teleadicto suicida, que se lanza sin red y con venda a la parrilla para descubrir, por ejemplo, que en unos días echan en el oasis DOK de Canal + “Los EE.UU. contra John Lennon”, modélico y casi inédito (en salas de cine) documental sobre los riesgos de tratar a la masa como tonta del bote. Casi tantos como intentar denunciarlo de buen rollo.
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