viernes 1 de febrero de 2008

"MIAU Y GUAU": 4 de febrero de 2008

En uno de los incomparables y deliciosos relatos de “Humor y Horror” (la doble hache de su nombre de pila) de Saki, por fin reeditados en edición de bolsillo tras tres tristes décadas de ostracismo literario, se detalla la rocambolesca historia de Tobermory, un gato de inmejorable cuna social y científica convertido en el primer animal que aprendió el “arte del habla humana”. Sin embargo, este milagro casi le cuesta una o varias de sus vidas, ya que el bicho no hacía más que largar chismes y cotilleos de alcoba en plenas reuniones del círculo de amigos de sus dueños sin el menor pudor o vergüenza. Había nacido el primer tertuliano del corazón. Además, ya se sabe que para otros autores los gatos son la reencarnación animal del diablo, así que miel sobre hojuelas. Solo desde la preclara y profética ironía de Saki, cuyas últimas palabras antes de caer fulminado por un obús en 1916 fueron: “Apagad ese maldito cigarrillo”, se puede entender el cambalache que sigue viviendo la zona gonadal del electrodoméstico televisivo: es altamente inconveniente que algunos animales posean el don del habla. Felinos como “Mermelada” (qepd), borriquillos como los de “El ventilador” o hasta dinosaurios como Saritísima (¿o era su doble para escenas peligrosas?) en el último “Hormigas blancas”. Visto lo visto, casi me quedo con los graciosos mapaches ochenteros de “Peta Zetas”, que no hacen mal a nadie (a veces a la vista) y tampoco gritan tanto (Fuentes gana a Corbacho en decibelios). Y eso que servidor era más del Commodore que del Spectrum.

2 comentarios:

Las Vengadoras dijo...

Gran recomendación la de la reedición de los cuentos de Saki. ¿Quién la publica? A ella me dedicaré en cuanto acabe con La mano izquierda de la oscuridad, de Leguin, dentro de mi aproximación a la ciencia ficción.
Parece que la obsesión del pobre Saki con los animales venía de cuando su madre murió "atropellada" por una vaca...

Las Vengadoras dijo...

Gracias, por la respuesta y la visita, amigo. El delicioso librito de Saki ya forma parte de mi modesta biblioteca...Como siempre, un placer visitar tus blogs y que tú visites el mío.